El verdadero atractivo de esta serie radica en la visión de la sociedad de finales del siglo XX que propone Dean Motter, pensando en como la hubieran imaginado los visionarios de los años treinta. Esta concepción del futuro, que durante los últimos años ha sido frecuentemente explotada tanto por la industria del cine como por el propio cómic, fue bastante original en su momento y tiene su mejor expresión en los conceptos visuales que desarrolla y en los que se percibe la experiencia del autor como diseñador: los elegantes hovercoches y los fascinantes robots que presenta trabajando en puestos de recepcionista de hotel, croupier o similares, homenajeando al Robby del omnipresente film de Fred McLeod, Planeta Prohibido, (Forbidden Planet, 1956) son sólo dos ejemplos de los muchos que hay en la serie, alguno de ellos excepcionalmente atractivo. A pesar de todo, ya existían propuestas similares en el cómic de mediados de los noventa, como Astro City (1995), de Kurt Busiek y Alex Ross, bien es verdad que con un objetivo diferente y donde el diseño no tenía tanta relevancia, o incluso anteriores, como el Rocketeer de Dave Stevens (1982).
También son interesantes el conjunto de personajes que pueblan las páginas de la cosmopolita ciudad: el protagonista de la serie, Cosmo Quinn, en otro tiempo famoso escalador de edificios conocido como La mosca humana, degradado a limpiacristales; Charity, su ex-novia y propietaria del bar del hotel Herculean Arms; la enana mafiosa y albina Big Lil; Monique Rome, la dama de rojo; el explorador Monty Vickers y un sin fin de personajes que pueblan la ciudad. Se echa en falta un desarrollo más profundo de su personalidad, pecan de planos y se convierten en meros estereótipos.
Las referencias a los clásicos de la ciencia ficción y al cine son contínuas: la propietaria del Herculean Arms es la señora Fields; el alcalde de la ciudad se apellida Huxley; el robot de Metropolis de Fritz Lang se puede comprar en la tienda de robots usados de Ralph; el espíritu de Ray Bradbury está presente en muchas de sus páginas.
El gran problema de la serie reside en la trama y en su estructura narrativa : el argumento no termina de enganchar al lector, el ritmo que tiene la obra avanza a trompicones, resultando desigual, acabando por resultar una historia fallida y que con el paso del tiempo ha visto como su valor se ha ido reduciendo considerablemente. El trabajo gráfico de Michael Lark, si bien es correcto, tampoco es precisamente la quintaesencia de las maravillas. El rostro de los personajes resalta por encima del conjunto, lo que de nuevo nos habla de una labor de diseño muy importante, pero el resultado final tampoco contribuye a la agilidad narrativa de la historia.
A pesar de todo eso, Terminal City es una serie que hay que leer y, sobre todo, contemplar, pues sus planteamientos estéticos están muy por encima de lo habitual en lo que al nivel medio del comic-book norteamericano de los últimos años se refiere. El guión, con todos los fallos de estructura que ya hemos comentado, está más cerca de la novela negra qe al género de la ciencia-ficción, pero dista mucho de atentar contra la inteligencia del lector. Como obra compleja que es, las carencias técnicas del autor impiden que la obra se desarrolle con toda la solidez que hubiese sido necesaria, lo que viene a corroborar el hecho de que una idea, por muy bien diseñada que esté, necesita siempre tirar de oficio para llegar a estar bien construída (valga en este caso, con más motivo que nunca, el símil arquitectónico).
Dean Motter
Dean Motter (EEUU, 1953) es un diseñador, ilustrador y autor de cómics que estudió en el Instituto Mc Luhan de Cultura y Tecnología de Toronto (sí, el mismo que mencioné en el post de Rick Veitch, http://www.mcluhan.utoronto.ca) y se convirtió en director artístico de la CBS Records de Canadá (por algo ha realizado numerosas portadas de discos de las que se pueden ver en el link al final del post).
Star Reach fue una publicación de cómics de ciencia ficción y fantasía de los años setenta editada por Mike Friedrich (autor conocido fundamentalmente por su trabajo en la Liga de la Justicia de América en los primeros setenta y por los números 48 a 81 de Iron Man -Julio 1972 a Diciembre de 1975-, mis preferidos, sin dudarlo, de la serie del Vengador Dorado). La revista sólo duró 18 números (desde Abril 1974 a Octubre 1979), pero su existencia fue verdaderamente interesante. Realmente se trató del primer cómic independiente en el sentido actual del término, es decir como alternativa a las llamadas editoriales majors, Marvel y DC. Fue concebido y publicado bastantes años antes de que se oyese hablar de ese concepto.
En 1977, Dean Motter, junto con uno de los más conocidos dibujantes canadienses del momento, Ken Stacey, realizó la serie de ciencia ficción The Sacred And The Profane, en los números 9 a 13 de Star Reach (Junio de 1977 a Agosto de 1978). Esta obra es considerada por algunos aficionados norteamericanos como la primera novela gráfica, anterior a Contract with God (Will Eisner, 1978), obviamente desestimando los trabajos anteriores de Gil Kane. Volvió a publicarse en los nº 20 a 26 de Epic Illustrated (Octubre de 1983 a Octubre de 1984) , hasta que, finalmente, fuese recopilada en 1987 por Eclipse (hasta ese momento, por tanto no había visto la forma de novela gráfica). En cada una de estas ediciones, la obra fue retocada por sus autores.
Para Mike Friederch, Dean Motter realizará también otras dos historias con Ken Stacey: Counterpoint Communion (8 páginas en nº 14 de Star Reach, Agosto de 1978) y The Song of Asmodeus (11 páginas en el nº 6 de Imagine, Julio 1979).
Para Epic Illustrated, Dean Motter realizaría una historia de cinco páginas, The Comedy, que apareció en el nº 7 (Agosto 1981), tanto escribiendo el guión como el dibujo.
Siguiendo el esquema de Star Reach, Dean Motter editó el fanzine Andromeda que tan sólo duró seis números (Septiembre 1977 a Noviembre de 1979). En su primer número, Motter publicó la historia sin palabras The Escape and Pursuit of Jeanne D'Arc.
La creación más famosa de Dean Motter es, sin duda, Mr. X, un aquitecto frustrado, adicto a una droga que le permite trabajar sin dormir, diseñador de Radiant City, una ciudad que vuelve loca a la gente, debido a las teorías de la "psiquiotectura" (sic) en las que se basó para construírla y que ahora trata de reparar. Inicialmente fué dibujada por Paul Rivoche, labor que pasaría posteriormente a Jaime Hernández, Ty Templeton, Dave McKean y Seth. La serie consta de un total de catorce números, que suele ser recopilada en dos volúmenes (de los que en España, Norma Editorial ha editado el primero hasta la fecha). La edición original en comic-book corrió a cargo de la editorial de Toronto Vortex Comics. Después del primer volumen en 1985, la serie tendría una segunda parte de doce números con guión de Jeffrey Morgan (crítico de rock, editor candiense de la revista musical Cream y biografo oficial de Alice Cooper). Motter también realizó para Vortex la historia The Library (Vortex nº 10, 1984).
En 1987 dibuja Devil's Vagary, una historia corta de Grendel, junto a Matt Wagner, que sería recuperada años más tarde en el volumen 2 de Grendel: Negro, Blanco y Rojo (Dark Horse, 2002) publicado en España por Astiberri en 2005. Su título en castellano ha sido traducido como El capricho del diablo.
En 1988, ilustra y coescribe (junto con Mark Aswith) la miniserie de cuatro números The Prisoner, basada en la serie inglesa de televisión de los años sesenta protagonizada por Patrick McGoohan, cómic que acabaría siendo vetado por el propio actor y su productora. La acción transcurría veinte años después de lo narrado en la televisión y fué recopilada en tomo por DC en 1990 bajo el título The Prisoner: Shattered Visage.
En 1989, con Jamie Delano realiza la segunda historia del primer anual de Hellblazer: Venus of the Hardshell (que Zinco no publicó en su momento, a pesar de reseñar el nombre del autor en la portada del cómic, parece que Planeta si lo hará cuando edite esta historia para el Saló de este año 2007). También pone los lápices al número 33 de la serie protagonizada por John Constantine.
En 1990 se muda a Nueva York y al año siguiente adapta al cómic el poema clásico de Samuel T. Coleridge The Rime of The Ancient Mariner en el nº 24 de la colección Classics Illustrated para la editorial Berkeley-First Publishing (colección donde se pueden encontrar adaptaciones, entre otros títulos, de Alicia a través del espejo por Kyle Baker; Moby Dick, por Bill Sienkiewicz; La letra escarlata, por Peter Craig Russell y Jill Thompson; Las aventuras de Tom Sawyer, por Michael Ploog o Cyrano de Bergerac, por Peter David y Kyle Baker).
En 1992, dibuja y escribe la historia The Hostage (El rehén) para el número 2 de Fast Fordward, de Piranha Press (un sello de DC de corta duración, anticipo de lo que años después sería la línea Vertigo). Esta realizada en homenaje a su primo Terry Anderson, que fué detenido por unos terroristas en Beirut. Esta historia llegó a ver la luz en España en la edición que realizó Zinco en 1993.
Durante los primeros años noventa, Dean Motter fue diseñador y director artístico de Byron Preiss, donde editó una serie de novelas gráficas adaptando las novelas de Philip Marlowe, el detective creado por Raymond Chandler:una muestra de esta serie ha sido publicada en España en 2006 en la colección Cómic Noir de Norma Editorial (La hermana pequeña, con guión y dibujo de Michael Lark); Los problemas son mi negocio (guión de James Rose; dibujos de Lee Moyer y Alfredo Alcalá) y El lápiz (guión del genial Jerôme Charyn y dibujos de David Lloyd). Una vez terminada esta etapa pasaría a realizar funciones de diseñador y director de arte para DC (para crear, por ejemplo, el logo de la serie Preacher)
Su primera colaboración para el sello Vertigo es la novela gráfica The Heart of the Beast (1994), coguionizada con Judith Dupré y con dibujo de Sean Philips, donde un Victor Frankestein encuentra a Sandra, una actriz que trabaja como camarera en una galería de arte de Manhattan. Es una verdadera lástima que no se haya traducido al castellano.
En Julio de 1996 comenzaría la publicación de la serie que nos ocupa, Terminal City, que se desarrollaría a lo largo de nueve números hasta Marzo de 1997. Inmediatamente después, en Noviembre, comenzaría una segunda parte, Aerial Graffitti, también con el mismo equipo creativo que la primera, de cinco números, que tuvo unas ventas muy inferiores; realmente, la segunda parte es bastante floja. La idea de continuar lanzando miniseries ambientadas en Terminal City tuvo que acabar cancelándose. No ha sido hasta Mayo de 2001 cuando este mundo futurista se recuperó en Electropolis: The Infernal Machine, cuatro números totalmente realizados por el autor para Image. El número cuatro, de fecha de portada Agosto de 2002, es triple. En esta serie el protagonista es el detective Menlo Park. Mister X también aparece entre sus páginas, así como varios personajes de Terminal City. En España, Terminal City ha sido publicada en tres prestigios de la colección Vertigo de Norma Editorial (nº 75,79 y 83, 1998) y Aerial Graffitti en otros dos (nº 127 y 129, 2000)
Su última colaboración hasta la fecha para el sello Vertigo ha sido la historia dibujada por Bill Sienkiewicz Maggie and Her Microscope, aparecida en el nº 2 de la antología de relatos de terror Flinch (1999).
Dean Motter terminó el siglo escribiendo historias de Star Wars para la editorial Dark Horse y realizando el guión de los números 51, 54 y 55 de Superman Adventures.
En 2001 colabora en el especial benéfico de Dark Horse 9-11: Artists Responds. En 2002 volvería a trabajar con Michael Lark en la novela gráfica Batman: Nine Lives, una versión negra de Batman ambientada en los años treinta, en formato apaisado y edición de lujo. También realizaría un número de Batman: Gotham Nights (nº 42, Agosto 2003, inédito en España) donde de nuevo se hace cargo de guión y dibujo.
Ha participado también han sido Roadkill Rhoda, una historia para el cómic benéfico Drawning The Line (2004), dedicado a recaudar fondos en la lucha contra el cáncer (donde participan, entre otros autores Moebius, Stan Sakai, Dave Sim o Chester Brown). Si queréis más información acerca de este cómic, adquirirlo o hacer un donativo, podéis seguir este enlace
Sus últimos trabajos han sido tres páginas de homenaje en la historia After The Spirit en la serie Comic Book Artist, nº 6 vol.2, dedicado a Will Esiner (Top Shelf, 2005) y una nueva serie de Mr. X: Nightclubs & Daydreams, en la que el autor reescribe un nuevo final para el último episodio (el número catorce) del último arco argumental de la serie original.
Actualmente, está terminando la novela gráfica Unique, ilustrada por Dennis Calero, que debe hacer su aparición el mes que viene en EEUU. Edita Top Cow. También tiene otra novela gráfica en producción, The Devil's G-string, inspirada en Fausto.
Más información en http://deanmotter.com/
http://www.judithdupre.com/








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